Separación como pareja, no como padres

     En nuestra sociedad actual el número de divorcios y separaciones ha aumentado. En nuestra consulta solemos encontrarnos con familias que acuden por preocupaciones asociadas a esta etapa de la familia y sobre todo cuando hay hijos/as en la pareja. Aunque cada vez nos encontramos  con más familias que gestionan adecuadamente las situaciones que se derivan de un proceso de separación de la pareja, también atendemos otras en las que, desde la comunicación de la futura separación se han cometido errores que siguen conllevando dificultades en las relaciones entre todos los miembros años después.

 Por eso,  en todos los casos recomendaríamos en la medida de lo posible la orientación de un profesional para preparar y llevar a cabo este proceso de la forma más beneficiosa para todos los implicados, especialmente para los menores.

A pesar de que hay un elevado índice de divorcios no hay establecidos unos criterios que definan lo que se considera una adecuada relación parental tras el divorcio. Partimos de la premisa de que se trata del divorcio como pareja y no como familia, de forma que los progenitores deben continuar gestionando su actuación como padres en conjunto; se debe conseguir que se produzca la separación de la pareja sin perder los roles como padres, cooperando entre ambos y manteniendo una relación vinculada a la educación de los hijos. En cada familia y cada situación las pautas pueden ser diferentes, por ello se recomienda un asesoramiento adaptado a cada realidad.

 

Poniéndonos en la perspectiva del/de la niño/a:

  • No me pongáis en medio. Si tenéis que hablar el uno con el otro hacedlo por vuestros propios medios.
  • No hagáis que me decante por uno o por otro. Vosotros dejaréis de tener marido/mujer, pero yo seguiré teniendo padre y madre. Cuando sea posible habladme bien el uno del otro.
  • A menos que exista una situación abusiva, dejadme tener acceso a mis dos padres. Tened esto en cuenta cuando decidáis con quién iré a vivir.
  • Cuanto mejor os llevéis entre vosotros, más fácil me resultará superar el divorcio.
  • Preocuparos por mis necesidades. Aunque vosotros también lo estéis pasando mal, necesito hablar sobre lo que está pasando.
  • Tratad en la medida de lo posible de que todo lo demás en mi vida siga igual. Ya es suficientemente estresante pasar por un divorcio, como para tener que sufrir cambios de colegio, de amigos y de casa.
  • Recordad que soy vuestro/a  hijo/a. Mi papel no será el de cónyuge o amigo. Continuad tratándome como un/a niño/a.
  • Si necesitáis hablar con alguien sobre lo que estáis pasando, buscad un amigo o un especialista. Es demasiado para mí cargar también con vuestros problemas.
  • No importa la edad que tenga, sigue siendo una pérdida para mí. Puedo mostrar mi disconformidad de distintas formas, enfado, depresión, ansiedad o mal comportamiento. Ayudadme cuando lo necesite.

Para este artículo hemos contado con el asesoramiento de una de nuestras colaboradoras: Laura Plaza Sacarrera y su maravillosa Tesis Final de Máster en Psicología Clínica y de la Salud, ISEP,

 

Si estás planteándote la separación o atravesando este proceso, no dudes en consultarnos para que te acompañemos en esa situación con nuestro asesoramiento individualizado. 


 NIÑ@S Y ADOLESCENTES ANTE LAS REDES SOCIALES


¿QUÉ HACER?


Os dejamos 7 pautas muy concretas para actuar ante el acercamiento de l@s hij@s a las redes sociales. 

1.   Entender la utilización que hacen o quieren hacer de ellas, poniéndonos en su lugar y en su periodo evolutivo.

2.    Acompañarles en el proceso de introducción en las redes sociales. Hasta los 12-13 años, aproximadamente, es bueno que estemos con ellos siempre que las utilicen. No con el objetivo de controlar lo que hacen, sino para irles explicando las características, riesgos y ventajas de cada aspecto.

3.      A partir de esa edad ir flexibilizando la autonomía y libertad que puedan tener, de esta manera les haremos responsables.

4.      Establecer límites claros y firmes sobre algunos aspectos de la utilización de las redes sociales, juegos de ordenador, consolas, etc. Estos aspectos son: el tiempo de utilización, los momentos adecuados, que no entorpezca los deberes, tareas de casa, situaciones familiares que consideremos importantes, etc.

5.   Crear un espacio de confianza, igual que con otros temas, para que nos puedan consultar sus dudas sobre la utilización de las redes sociales. Esto no significa aprobar todo lo que nos cuenten sobre ellas, hay que dar nuestra opinión y guiarles, pero sin juzgar ni dramatizar.

6.   Interesarnos por ellas, si nosotr@s no las utilizamos, pedirles que nos cuenten para qué las quieren utilizar y por qué son tan importantes para ellos. No mostrar rechazo total hacia ellas porque nos enfrentará con ellos y nos impedirá acompañarles.

7.   Potenciar otros aspectos de su vida social y de ocio, que no se límiten a las redes sociales. Para ello no sólo criticarlas o culparlas de todo. Animarles a que se apunten a actividades al aire libre, deportes, grupos de tiempo libre, etc.

Es importante que el momento en que nuestros hij@s nos piden utilizar una de las redes sociales, no nos pille sin herramientas y reflexión previa de cómo vamos a abordarlo. Ese momento llega tarde o temprano.

Si tienes dudas o crees que la situación se te ha ido de las manos, podemos orientarte. Dejanos un comentario o contacta con nosotras.


ANSIEDAD ANTE LOS EXÁMENES

 

Todo estudiante vive la época de los exámenes como un período difícil, incómodo, de mucho esfuerzo y de incertidumbre. Para la mayoría, el estrés va asociado a las diferentes pruebas que tiene que superar, y no pasa de ahí; pero hay un grupo de estudiantes para los que este "mal trago" supone una disminución de su rendimiento académico.

 

Los síntomas de una alta ansiedad ante los exámenes pueden ser de tres tipos:

  • COGNITIVOS: pensamientos negativos relacionados con nuestra capacidad para estudiar o realizar correctamente las pruebas, así como ideas exageradas sobre la exigencia de las pruebas y tentaciones de no presentarse a las mismas.
  • FISIOLÓGICOS: dolores y desarreglos a nivel físico, dificultad para dormir, pérdida o aumento de apetito, entre otros.
  • MOTORES: aumento del nivel de actividad física, necesidad de picar entre horas, tics, sentirse entumecido, tartamudeo, etc.

Estos síntomas en mayor o menor grado pueden aparecer en cualquier niño, adolescente o adulto que atraviesa un período de evaluación. Para ellos supone un gran desgaste físico y psicológico, unido a la dificultad para obtener un rendimiento acorde a sus capacidades, lo que finalmente revierte en baja autoestima y una valoración de uno mismo como incapaz de afrontar estos retos, que también puede traducirse en falta de motivación para los estudios. 

Desde AFIP Alcalá podemos ayudarte a controlarlo y aprender herramientas para atravesar las pruebas y exámenes con seguridad. Consulta sin compromiso nuestras acciones individuales o de grupo relacionadas con este tema, para todos los niveles educativos (niños, adolescentes y adultos).



En este espacio os compartiremos algunos artículos que nos publican otras páginas web con las que colaboramos.

  • "¿Será Tímido o es una Etapa?". Muchos adultos ante ciertos comportamientos sociales de sus hijos/as los etiquetan de timidos, te damos algunas claves para reconocer si un niño/a puede ser realmente tímido. Alcalá y los Niños.
  • "Hábitos de Estudio": Algunas pautas para ayudar a nuestros/as hijos/as a tener un comportamiento de estudio y de realización de tareas escolares adecuado.Alcala y los Niños.
  • "Al Cole de Mayores": Para padres de niños/as que pasan a la segunda etapa de Educación Infantil en un Colegio. Alcalá y los Niños
  • "Evitar los Conflictos Familiares en Vacaciones": Os invitamos a prevenir las discusiones que surgen con motivo de la pérdida de las rutinas en los períodos vacacionales. Alcalá y los Niños
  • "Adolescentes y Sexualidad 1 y 2": Reflexionamos sobre el tema de la relaciones afectivo sexuales en la adolescencia y cómo acompañarles en sus vivencias. Alcalá y los Niños
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